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lunes, 15 de noviembre de 2010

Discos de estado sólido (SSD) o cómo hacer que tu computadora sea realmente rápida

tomado de Alt 1040

Recientemente hice una “pequeña” actualización a mi MacBook Pro que ha literalmente duplicado o triplicado la velocidad en que funciona. El “secreto” es quitar uno de los componentes más lentos que actualmente existen en casi cualquier computadora: el disco duro.
A medida que avanza el tiempo la industria se está deshaciendo de las “partes móviles” para el almacenamiento y transferencia de datos. Ha sucedido especialmente con los dispositivos portátiles, en un inicio practicamente todos los reproductores de MP3 usaban discos duros pequeños, pero ahora la gran mayoría usan memoria flash que es mucho más pequeña, mucho más rápida y que no sufren si hay golpes. Es como la memoria de la cámara digital.
El problema de la memoria flash es que aún es cara, por lo tanto para almacenamientos masivos se sigue usando discos duros tradicionales. Pero la desventaja de eso es que es mucho más lenta y aunque tengas un procesador i7 con ochoscientosmil Gigahertz, siempre tendrás una especie de “cuello de botella” al momento de acceder al disco duro para leer/escribir datos. Sí, hay discos duros que son mucho más veloces pero siguen padeciendo del mismo problema: tiene partes móviles por lo tanto tiene una serie de desventajas inherentes de sus características físicas.
¿Solución? reemplazar el disco duro tradicional por un disco de estado sólido, más conocidos como SSD. Todo esto tiene relación a un caso personal: Recientemente cambié de MacBook Pro, antes tenía el modelo de finales de 2008 (15 pulgadas) y adquirí el modelo más reciente que se supone es mucho más rápido, mejor velocidad de bus, con procesador i5, más Gigahertz, RAM y tarjeta de video más rápidos. ¿La diferencia de desempeño? Sí, se notaba, pero no era algo radiclamente distinto.
En paralelo, Sebastian Delmont estuvo insistiéndome por meses en las ventajas de no usar un disco duro tradicional, sino un SSD. Es lógico pensar que la mayor fuente de desempeño de una máquina viene del procesador y que el tipo de disco duro usado no hace mucha diferencia. Tremendo error. La primera vez que escuché del reemplazo para aumentar drásticamente el rendimiento de la máquina fue por parte de Matt Mullengweg (creador de WordPress) que lo hizo en su portátil en 2007.
El siguiente indicio de la importancia de un SSD para impulsar el rendimiento de un equipo fue la decisión de Apple de incluír este tipo de discos en las nuevas MacBook Air y verme extremadamente sorprendido del rendimiento de una máquina tan pequeña. Lo rápido que arranca el sistema operativo, lo rápido que abren las aplicaciones y lo veloz que se siente en general su uso.
Al final, y por recomendación de Sebastian, me decidí por un kit de Other World Computing llamado Data Doubler que consiste en reemplazar el DVD drive (que literalmente no he usado en los últimos dos años) por un SSD. El proceso es relativamente sencillo, como se muestra en el video que acompaña el texto, y el costo total ronda los 300 dólares (220€). Sí, probablemente rompes la garantía, pero vale la pena, y en caso que le pase algo a tu portátil, siempre puedes volver a poner la unidad de DVD. La alternativa (para quienes no quieran verse involucrados en todo el proceso de reemplazo es simplemente cambiar el disco duro tradicional por el un SSD.
En mi caso opté por el Data Doubler porque sentía que la unidad DVD estaba desperdiciando espacio en mi portátil y le sacaré mucho más provecho a tener dos discos duros.
Los beneficios son inmediatos y extremadamente sorprendentes. El tiempo de arranque del sistema operativo es de, literalmente, seis segundos. Sí, desde que presiono el botón de encendido hasta que el escritorio está listo para ser usado. Las aplicaciones abren instantáneamente y los tiempos de lectura/escritura en general son muchísimo más rápidos. En un solo cambio mi MacBook Pro funciona tres o cuatro veces más rápido.
Desde el punto de vista técnico el uso de discos SSD tiene como ventaja:
  • Al no haber platos que deben girar para llegar a la velocidad necesitada, el arranque es mucho más rápido, de hecho, instantáneo.
  • Practicamente no hay latencia de lectura de archivos, resultando en inicio de aplicaciones a muchísima mayor velocidad. Por ejemplo, Photoshop CS5 arranca en unos cinco segundos en mi portátil.
  • La búsqueda para lectura de archivos es de 0,1 milisegundos en comparación a los 5 o 10 milisegundos, debido a que los datos pueden ser leídos de cualquier posición en la memoria de forma inmediata, con los discos duros hay que esperar al movimiento de cabezas y rotación de platos.
  • Consumen mucho menos energía al no haber partes móviles, resultando en mayor tiempo de batería.
  • Son mucho más livianos que los discos duros tradicionales.
  • No sufren de fragmentación.
  • El rendimiento es constante y no varía al no haber rotación o movimiento de ningún tipo.
¿Las desventajas? tienen más relación con el precio que con cualquier otra cosa, los discos SSD siguen siendo caros. Un disco de 240GB supera los 500 dólares. Otro problema suele ser la difícil recuperabilidad de datos en caso de un fallo, aunque, al no haber partes móviles es muy poco probable que un disco SSD deje de funcionar.
¿Vale la pena la inversión? Por supuesto, yo siento que le quitaron el freno de mano a mi computadora. Para evitar altos gastos recomiendo tener dos discos duros, un SSD de menor capacidad donde solo esté el sistema operativo/aplicaciones y el disco tradicional donde guardes todos los archivos, fotos, música, videos y documentos.

Vehículos Anfibios todo terreno ARGO

Argo en Colombia


Si su trabajo en campo exige que usted, su personal y equipo lleguen a lugares remotos por terrenos imposibles de transitar, donde el tiempo y la  seguridad de los pasajeros son factores primordiales para el éxito de su operación, usted debe contar con ARGO.
 

 Si el personal y el equipo tienen que atravesar kilómetros de terrenos desafiantes para explorar sitios para nuevas zonas; la tarea puede realizarse con helicópteros o a pie o a  caballo, ¿pero a qué costo? ¿en cuanto tiempo? Hoy en día conscientes de estos costos, ofrecemos otra alternativa: El Argo.

Compañías que operan con recursos naturales y servicios públicos alrededor del mundo confían en
el ARGO cuando otros vehículos no pueden hacer el trabajo.

Diseñado para los que demandan el vehículo utilitario de mejor rendimiento, el ARGO es la máquina
más versátil para fuera de carretera.

 
ARGO CANADIAN MOTORS se complace en presentar los vehículos Todoterreno ARGO los cuales se producen en Canadá por Ontario Drive & Gear Limited ODG desde 1969.

Hoy, los Argo son reconocidos como los mejores del mundo en su categoría.

Ya están en Colombia.
Contactos:
Hernán Darío Sánchez: sanhernan@tutopia.com

Páginas web: Hobby Import INC




Gustavo Bolivar. Guionista y Empresario Turístico



Al parecer ‘Sin tetas no hay paraíso’ fue la oportunidad que el escritor y guionista bogotano Gustavo Bolívar estaba esperando. Y es que su novela, que sirvió de brújula para la serie de televisión, además de ser la más vendida fue la más vista en los hogares colombianos.

Pero Gustavo no es un desconocido de las letras ni de las cámaras, su larga trayectoria en la televisión siempre le ha reconocido ser uno de los libretistas más exitosos del país. Dicho camino no ha sido fácil y lo comenzó a transitar en el colegio donde la inspiración y el apoyo de una profesora le permitieron saber que su vida giraría en torno de sus creaciones.

"La idea de escribir llegó de niño. Cuando estaba en el bachillerato me encontré con una profesora de Español que se llama Lucía Murcia, ella me enseñó a amar la literatura. Acá la educación está mal diseñada: cuando entrábamos al bachillerato nos ponían a leer unos clásicos terribles para los que uno no estaba preparado, pero esta señora nos enseñó la literatura paso a paso, desde los cuentos", explica el autor de 41 años.

La profesora Lucía fue la primera que le dijo a Gustavo que tenía mucha inventiva y que debería dedicarse a eso y se lo tomó en serio. "Mi primera novela que fue ‘El precio del silencio’, la escribí a los 13 años, 20 años más tarde, llegó a la televisión y después del éxito de ‘Pandillas, guerra y paz’ me pidieron una novela y me acordé que había hecho una de niño y la desempolvé, era una historia espectacular que escribí a máquina y tenía unas 450 páginas. Allí un tipo finge una parálisis cerebral para descubrir su entorno, para saber quien le miente, para conocer la verdadera identidad de las personas que lo rodean".

Paraiso Hotel Estudios

Lugares como Fez (Marruecos) y South Beach (Miami) nunca habían estado a 90 kilómetros de Bogotá. En un terreno de 12 hectáreas, con un paisaje tanto desértico como montañoso, Paraíso Hotel Estudios toma un poco de Hollywood para transportarlo a una experiencia, como lo dice su creador, el libretista Gustavo Bolívar, "de película", pues réplicas de otras ciudades, como la marroquí construida por Telemundo para las grabaciones de la telenovela 'El clon', hacen parte del panorama del lugar.
El hotel, incluyendo las 40 habitaciones dobles y las 10 suites -80 metros cuadrados- con las que cuenta, está dedicado al cine. En cada uno de los escalones del edificio de cinco pisos del hotel, está escrita, en letras de bronce, cada película ganadora del premio Óscar, desde Wings, en 1928, hasta Slumdog Millionaire, del 2008, y próximamente la más reciente ganadora, The Hurt Locker, del 2009.
Además se encuentran 12 esculturas del personal técnico que hace posible el cine y la televisión: un escritor, un director, el luminotécnico, el ambientador, el sonidista, el camarógrafo y la maquilladora son algunas de las que se pueden observar; y una plazoleta de la fama, emulando el famoso Hall of fame de Los Ángeles, en la que ya han estampado sus firmas y sus manos estrellas como Marlon Moreno, Ramiro Meneses, Óscar Borda, Sara Corrales, Charlie Zaa y Nórida Rodríguez.
También hay en el sitio un restaurante internacional en el que cada familia puede gozar de privacidad, pues hay una división en cada mesa, una piscina para adultos y niños y otra para bebés, las dos con fondo con estrellas impresas; un kiosco jamaiquino en el que la música reggae y los cocteles caribeños son protagonistas y un bar lounge en la terraza del edificio.